Gestión deficiente

Villa Gesell: Colapso en Seguridad, Salud y economía

Villa Gesell atraviesa una severa crisis económica en el verano de 2026, caracterizada por una caída del 26% en el consumo turístico a pesar de tener buena afluencia, lo que llevó a declarar la emergencia municipal. El intendente Gustavo Barrera impulsó un ajuste del 40% en la planta política, congelamiento de sueldos y un fuerte aumento de tasas para intentar sostener la gestión ante la baja recaudación y colapsó Salud y seguridad.

22 de Febrero de 2026

La gestión deficiente se refiere a la incapacidad del ejecutivo local, intendente Gustavo Barrera para ejecutar responsabilidades con eficacia, lso resortes de una gestón: Area economía, Social, salud hacen  que tambien derrumbe la seguridad, una inseguridad ciudadana, alentada en usurpaciones, asentamientos y villas, sin respuestas a su demandas sociales.

El Hospital Municipal se encuentra actualmente colapsado, según informaron fuentes de este portal en la zona de los accidentes ocurridos en el norte del Partido, en medio de la atención de múltiples emergencias registradas durante las últimas horas.

En el marco del tradicional evento Enduro del Verano, se confirmó que solamente un piloto profesional debió ser derivado al nosocomio local, aunque ya fue dado de alta y se encuentra fuera de peligro.

 El resto de las personas asistidas por el hospital habría resultado con heridas en hechos ocurridos fuera de los límites del circuito.

Las lesiones más frecuentes que se atienden por estas horas son variadas y de diversa gravedad: desde fracturas comunes hasta expuestas y traumatismos con pérdida de conocimiento.

 Asimismo, se informó que uno de los casos de extrema gravedad, ocurrido en la zona lindante al circuito, derivó en un paro cardíaco que provocó el fallecimiento de una persona.

 

Villa Gesell, desbordada: Barrera reprochó los reclamos mientras se multiplican las villas y la crisis social

El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, expresó su malestar por la creciente cantidad de vecinos que acuden directamente al municipio en busca de soluciones urgentes, como el acceso a medicamentos oncológicos, prótesis o subsidios económicos.

En ese sentido, cuestionó que esos reclamos no se dirijan al gobierno nacional, pese a tratarse de problemáticas que impactan directamente en la comunidad local.

Sus declaraciones se producen en un escenario marcado por el crecimiento sostenido de asentamientos informales y el consecuente aumento de necesidades sociales, una situación que expone las limitaciones estructurales del distrito para dar respuesta a la demanda habitacional y sanitaria.

Uno de los casos emblemáticos es el del Hotel San Marino, ubicado en Paseo 106 entre avenidas 5 y 6, cuya orden de desalojo fue emitida el 25 de marzo de 2024, pero que aún no se concretó.

Este episodio refleja las dificultades que enfrenta el municipio para resolver conflictos vinculados a ocupaciones ilegales y regularización de espacios.

Según datos del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP), el número de asentamientos en Villa Gesell creció de manera significativa en los últimos años.

Mientras que entre 2013 y 2016 se registraban 6 zonas con 910 habitantes, en 2018 ya se contabilizaban 8 asentamientos con 1.607 personas. Actualmente, la cifra supera los 10 barrios informales distribuidos en distintos sectores del partido.

Entre los principales asentamientos se encuentran Las Praderas, Bosque de Ham, La Esperanza, Valle Guaraní, El Canal, El Golf y La 115, entre otros.

En estos sectores, miles de familias viven en condiciones precarias, con acceso limitado a servicios básicos.

Más del 87 por ciento presenta conexiones eléctricas informales, mientras que el 75 por ciento depende de perforaciones domiciliarias para acceder al agua, sin contar con red cloacal.

El asentamiento conocido como “La 15”, ubicado en las calles 115 y 15, es uno de los más extensos. Con más de 5 hectáreas de superficie y a pocas cuadras del centro, su crecimiento evidencia la expansión urbana no planificada que atraviesa el distrito.

Especialistas vinculan este fenómeno con procesos de “conurbanización”, caracterizados por el desplazamiento de poblaciones desde el Área Metropolitana de Buenos Aires hacia ciudades del interior, en busca de mejores oportunidades o condiciones de vida.

Este escenario plantea un doble desafío para la gestión municipal: por un lado, el impacto social derivado de la precariedad habitacional y la falta de servicios, y por otro, el desgaste político generado por el descontento tanto de los vecinos que viven en asentamientos como de quienes residen en zonas urbanizadas.

El crecimiento de estos barrios informales, junto con el aumento de las demandas sociales, expone la complejidad de una problemática estructural que continúa profundizándose y que requiere respuestas integrales para evitar que la crisis habitacional y social siga expandiéndose en uno de los principales destinos turísticos de la costa atlántica bonaerense.

COMENTARIOS